
15 de junio, 3:41 pm, muchos estaban terminando de comer, algunos más agregan que acababan de ver el Chavo del 8 en su vigésimo quinta repetición del año, sintieron un mareo, buscaron a su mamá, su papá, a quién fuera, pero de pronto todo comenzó a sacudirse, no era adentro de nadie, era en la tierra, las calles iban de arriba-abajo, ondulaban, trepidaban, jamás habíamos visto algo así, a nuestro alrededor no había algo que no tronara, los gritos de los vecinos, súplicas a Dios, pensamientos veloces de los hijos, padres, madres...familia, amigos, todos ellos vinieron a nuestra cabeza, estando en los lugares más imposibles, ventanales, elevadores, escuelas, barrancos, en el carro, en la gasolinera, nadando, en el último piso de el infonavit, en la escuela... En Puebla.

Un temblor, oscilatorio y trepidatorio (lo más terrible) 7.0, aunque muchos aseguraron que era más, cercano al del 85, sentido en el D.F. (yo digo que exageraban), sentido en Tehuacán Puebla, a 80 kilómetros de profundidad.
No había luz, no había celulares, ni teléfonos, los único que funcionaban eran los coches, todo mundo se transportó, los microbuseros olvidaron cobrar pasajes y dieron "rai" a quien coincidía con su camino, no todos pero sí hubo casos, se reencontraban con sus familias, muy pocos, a comparación del total de la población afectada, sufrieron la muerte de alguien, 17 fallecidos, cientos perdieron sus casas, un edificio en Amalucan colapsó, cientos de escuelas se cuartearon (para el agrado de muchos alumnos), lo más sonado fue el Centro Histórico de Puebla, se había destruido, el Palacio Municipal perdió el techo, la mayoría de las iglesias colapsaron, cruces se doblaron, torres se desmoronaron, cúpulas desaparecieron, el Centro estaba perdido, era la zona de desastre, el mundo olvidó a los ciudadanos, y voltearon hacia el primer cuadro de la ciudad, coronado por una Catedral intacta, viendo incólume el desastre a su alrededor.
La dona nos llamaron a los 10 minutos de la tragedia, ¿Por qué? porque nos habíamos quedado sin centro (Alex q.d.e.p.)
Para la noche muchas familias estaban completas en sus casas, unos seguíamos sin electricidad, a la luz de las velas nos quedamos, jugando juegos, platicando, disfrutando de estar juntos, olvidando casi por completo el terremoto, felices y despreocupados, unos segundos después se encendió la tele, y comenzaron las noticias...y todo terminó, el terremoto flotaba aún en todo el país, me había regalado momentos deliciosos y ahora la tele me los quitaba.
10 años han pasado, ese temblor nos dejó a todos una impresión, que ahora recordamos, a las víctimas mortales, a las que perdieron sus casas, a los que aparecieron más sus vidas...
¿dónde estabas tú? ¿qué cambió para tí?
p.d. En este enlace,
está el informe de la UNAM, en aspectos más técnicos, como nota adicional,: en la hoja 2, al final está una tabla, mostrando temblores que han afectado intensamente a Puebla, si ponen atención a la diferencia de años entre ellos hay algo que puede resultar curioso...se atreven a predecir.